Durante siete años, el Nilo no creció lo suficiente como para irrigar los campos. Como los subditos del faraón Yoser estaban a punto de morir de hambre, el monarca consultó a Imhotep, el principal maestro-sacerdote, sobre la causa de que la inundación fuera insuficiente e Imhotep descubrió que Hapi, el espíritu de la crecida, vivía en unas cavernas gemelas bajo la isla de Elefantina. Cuando llegó la época de la crecida, las juntas eran contenidas por el dios-carnero Khnum, que podía abrir las puertas de las cavernas. Al oir aquello Yoser presentó generosas ofrendas de Khnum y aquella noche, en sueños, el dios prometió al faraón que libraría a Hapi. Una abundante cosecha puso fin a la hambruna.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Sacerdotes-magos
Imhotep y la hambruna de siete años.
En los mitos aparece una persona real, Imhotep, ministro y arquitecto
del faraón Yoser en el siglo XXVII a. C. Según la tradición, era hijo
de Ptah y una mujer. El siguiente relato proviene de una inscripción
cerca de Asuán, supuestamente un decreto de Yoser, pero en realidadfue
escrita por lo sacerdotes de Khnum alrededor del siglo II a. C.
Durante siete años, el Nilo no creció lo suficiente como para irrigar los campos. Como los subditos del faraón Yoser estaban a punto de morir de hambre, el monarca consultó a Imhotep, el principal maestro-sacerdote, sobre la causa de que la inundación fuera insuficiente e Imhotep descubrió que Hapi, el espíritu de la crecida, vivía en unas cavernas gemelas bajo la isla de Elefantina. Cuando llegó la época de la crecida, las juntas eran contenidas por el dios-carnero Khnum, que podía abrir las puertas de las cavernas. Al oir aquello Yoser presentó generosas ofrendas de Khnum y aquella noche, en sueños, el dios prometió al faraón que libraría a Hapi. Una abundante cosecha puso fin a la hambruna.
Durante siete años, el Nilo no creció lo suficiente como para irrigar los campos. Como los subditos del faraón Yoser estaban a punto de morir de hambre, el monarca consultó a Imhotep, el principal maestro-sacerdote, sobre la causa de que la inundación fuera insuficiente e Imhotep descubrió que Hapi, el espíritu de la crecida, vivía en unas cavernas gemelas bajo la isla de Elefantina. Cuando llegó la época de la crecida, las juntas eran contenidas por el dios-carnero Khnum, que podía abrir las puertas de las cavernas. Al oir aquello Yoser presentó generosas ofrendas de Khnum y aquella noche, en sueños, el dios prometió al faraón que libraría a Hapi. Una abundante cosecha puso fin a la hambruna.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Sacerdotes-magos
Setna Khaemuese e Imhotep.
Por lo general, los héroes humanos de los relatos egipcios no son gerreros, sino magos o maestros-sacerdotes, hombres que estudiaban los libros de magia que se guardaban en los templos. En un papiro fechado a mediados del II milenio a. C. aparecen varias narracionessobre sus hazañas mágicas: por ejemplo, un maestro-sacerdote dio vida a un cocodrilo de cera para que matara al amante de su mujer, y otro mago, un simple aldeano, domesticó un león y volvió a unir la cabeza con el cuerpo de un ganso decapitado.
El ciclo sobre el príncipe Setna Khaemuese, de época posterior, cuenta la rivalidad entre los sacerdotes.magos de Egipto y los hechiceros de Nubia. El auténtico Setna Khaemuese era hijo de Ramses II, y en calidad de sumo sacerdote de Path estudió y restauró varias pirámides y enterramientos de Giza, actividades que debieron granjearle fama de mago. Según este ciclo, un jefe nubio desafía al faraón a encontrar a un hombre capaz de leer una carta sin abrirla. Lo consigue Siosire, el joven hijo de Setna, y dice lo siguiente: "Hace mucho tiempo, el hechicero de un rey nubio dio vida a cuatro figuras de cera que secuestraron al monarca egipcio y le propinaron quinientos golpes antes de devolverlo a su palacio. La humillación fue vengada por un egipcio llamado Horus, hijo de Paneshe, que trató del mismo modo al rey nubio y después venció al hechicero nubio en un competición de magia y le desterró de Egipto durante 1.500 años." Una vez leida la carta, el jefe nubio declara que él es el hechicero, que ha regresado para vengarse y Siosire revela que él es Horus, hijo de Paneshe. El egipcio derrota al nubio y vuelve a los infiernos.
Por lo general, los héroes humanos de los relatos egipcios no son gerreros, sino magos o maestros-sacerdotes, hombres que estudiaban los libros de magia que se guardaban en los templos. En un papiro fechado a mediados del II milenio a. C. aparecen varias narracionessobre sus hazañas mágicas: por ejemplo, un maestro-sacerdote dio vida a un cocodrilo de cera para que matara al amante de su mujer, y otro mago, un simple aldeano, domesticó un león y volvió a unir la cabeza con el cuerpo de un ganso decapitado.
El ciclo sobre el príncipe Setna Khaemuese, de época posterior, cuenta la rivalidad entre los sacerdotes.magos de Egipto y los hechiceros de Nubia. El auténtico Setna Khaemuese era hijo de Ramses II, y en calidad de sumo sacerdote de Path estudió y restauró varias pirámides y enterramientos de Giza, actividades que debieron granjearle fama de mago. Según este ciclo, un jefe nubio desafía al faraón a encontrar a un hombre capaz de leer una carta sin abrirla. Lo consigue Siosire, el joven hijo de Setna, y dice lo siguiente: "Hace mucho tiempo, el hechicero de un rey nubio dio vida a cuatro figuras de cera que secuestraron al monarca egipcio y le propinaron quinientos golpes antes de devolverlo a su palacio. La humillación fue vengada por un egipcio llamado Horus, hijo de Paneshe, que trató del mismo modo al rey nubio y después venció al hechicero nubio en un competición de magia y le desterró de Egipto durante 1.500 años." Una vez leida la carta, el jefe nubio declara que él es el hechicero, que ha regresado para vengarse y Siosire revela que él es Horus, hijo de Paneshe. El egipcio derrota al nubio y vuelve a los infiernos.
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