domingo, 29 de abril de 2012

La Guerra de Troya.

La epopeya bélica de Homero.

La Ilíada, el gran relato poético de Homero sobre la guerra entre Grecia y la ciudad de Troya, al noroeste del Asia Menor, constituía lectura fundamental en la antigua Grecia, donde se conocía plenamente su importancia literaria, pues, además, servía de texto básico en su sistema educativo. Los griegos consideraban este poema épico la narración de la historia de sus antepasados. Los hallazgos arqueológicos han venido a demostrar que Troya, cuyo tamaño y situación, próxima a la costa, le conferían gran importancia, fue realmente destruida por el fuego y abandonada hacia 1100 a. C. Estos acontecimientos tuvieron lugar en las postrimerías de la Edad del Bronce, y los guerreros que describe Homero emplean este metal y también el hierro. Troya se conocía asimismo en la antigüedad con el nombre de Ilión o Ilium, del que se deriva el título de la epopeya.

La narración se inicia con los personajes de Príamo y Hécuba, reyes de Troya. Al nacer Paris, uno de sus cincuenta hijos, Hécuba sueña que ha dado a luz a un personaje que destruye la ciudad. El niño es abandonado, pero sobrevive milagrosamente y se hace pastor. Años más tarde vence a sus hermanos en un combate de boxeo, es reconocido como hijo de Príamo y aceptado en la casa real.

Entre tanto, se celebra la boda del mortal Peleo con Tetis, ninfa marina. Un oráculo había predicho que Tetis tendría un hijo más glorioso que su padre: Aquiles, el mejor de los guerreros griegos. Ofendida por no haber recibido invitación para la boda, la diosa Eris, ("disensión"), envía una manzana de oro al banquete nupcial, con la siguiente inscripción: "Para la más bella". Atenea, Hera y Afrodita se autoproclaman vencedoras de la competición y Zeus designa a Paris para que juzgue quien es la más bella de las tres. Atenea le promete a Paris la sabiduría y la victoria en la guerra si gana ella, Hera el poder real y Afrodita la mujer más bella del mundo. El sensual Paris elige a Afrodita y, en consecuencia, Troya se hace acreedora de la eterna enemistad de Atenea y Hera.

El premio que obtiene Paris es Helena, hija de Leda y Zeus y esposa de Menelao, rey de Esparta, adonde acude Paris en calidad de huésped de honor y después, con la ayuda de Afrodita, se fuga con Helena a Troya.

Todos los príncipes griegos que habían sido pretendientes de Helena prometen protegerla de cualquier futuro desmán. Se reúnen a instancias de Menelao y su hermano Agamenón, rey de Argos, y emprenden una gran expedición a Áulide para ir a Troya y vengar el rapto de Helena. Al principio, dos guerreros, Aquiles y Odiseo, se resisten a formar parte del grupo. Aquiles se disfraza de mujer en la isla de Sicros, pero se traiciona cuando suena una trompeta de guerra y sólo él empuña un arma. Odiseo simula estar loco y ara el mar, pero su estratagema se descubre cuando colocan ante el arado a su hijo de pocos meses.

Después, los dos hombres deciden unirse a la expedición. Los se reúnen en Áulide, pero Artemisa, partidaria de los troyanos, detiene su flota, Agamenón se ve obligado a sacrificar a su hija Ifigenia para obtener vientos favorables. Por último, el grupo expedicionario leva anclas, rumbo a Asia Menor, establece el campamento a las afueras de Troya y se asedia la ciudad durante diez años.

En el transcurso del asedio, Agamenón se apodera de Criseida, hija del sacerdote de Apolo Crises, como botín de guerra, y en este punto se inicia La Ilíada. El sacerdote le ruega que le devuelva a su hija y, al no ser atendida su petición, implora a Apolo que destruya a los griegos. La peste asola el campamento, al cabo de unos días se desvela el motivo de la enfermedad y Agamenón entrega a Criseida a su padre. Enfurecido por la pérdida, Agamenón quiere adueñarse de otra mujer, Briseida, premio del griego Aquiles, quien se niega a continuar luchando y ora por la derrota de los griegos, que así lamentarán su ausencia. Héctor, hijo mayor de Príamo y principal guerrero troyano.dirige el avance desde Troya, llega al lugar en el que están anclados los navíos griegos y da muerte e hiere a muchos héroes. Patroclo, el mejor amigo de Aquiles, le ruega al ocioso guerrero que le preste su armadura para que los troyanos crean que el héroe está participando en el combate y se retiren. Al principio Aquiles se niega pero finalmente accede y aconseja prudencia a Patroclo, quien desatiende la advertencia y, si bien obliga a retroceder a los troyanos, muere a manos de Héctor.

Indecíblemente afligido, Aquiles regresa a la batalla en busca de venganza. En una escena célebre, persigue tres veces a Héctor alrededor de las murallas de Troya y lo mata en combate singular. Se celebran un grandioso funeral y juegos funerarios en honor de Patroclo, pero los troyano no pueden otro tanto para honrar a Héctor porque Aquiles ha escondido y profanado su cadáver. Encolerizados, los dioses obligan al héroe griego a aceptar un rescata y a devolver el cuerpo del troyano a Príamo (La Ilíada acaba con el funeral de Héctor). Aquiles muere cuando Paris le clava una flecha en el talón, su único punto vulnerable, y  su armadura va a parar a manos de Odiseo, el segundo mejor guerrero. Poco después, el arquero Filoctetes  mata de un disparo a Paris.

Troya está condenada a la caida desde la muerte del principal guerrero, Héctor. A Odiseo se le ocurre la idea de construir un enorme caballo de madera hueco en cuyo interior se esconde la flor y nata del ejército griego mientras la flota se aleja, como si aceptara la derrota. Los troyanos creen que el caballo es una ofrenda a los dioses y lo meten en la ciudad. Por la noche, los griegos salen de la esructura de madera y abren las puertas de la ciudad a los demás guerreros, que han vuelto a desembarcar. Troya es saqueada y asolada por el fuego, Príamo y sus hijos asesinados y Hécuba y las troyanas tomadas como esclavas.

sábado, 28 de abril de 2012

Perseo y Andrómeda.

Entre los episodios de la vida de Perseo destaca el del rescate de la bella Andrómeda, tema favorito del arte griego y romano de la antiguedad.


Casiopea, esposa del rey Cefeo de Etiopía, alardeaba de ser más hermosa que las Nereidas, cincuenta ninfas marinas hijas de Nereo, el Viejo del Mar, divinidad que vivía en el océano y ayudaba a los navegantes. Enfurecido por la presunción de Casiopea, Poseidón inundó el reino de Cefeo y envió un monstruo marino que asoló aquellas tierras. Cefeo consultó a un oráculo, quien le dijo que sacrificase a su hija Andrómeda, al monstruo encadenándola a una roca.

Cuando yacía sobre la roca, Perseo pasó volando por allí, se enamoró de Andrómeda y se ofreció a matar al monstruo a cambio de casarse con ella.

Cefeo aceptó la oferta: Perseo se puso la capa de invisibilidad y las sandalias aladas y liquidó al monstruo con su espada curva. Liberó a Andrómeda, la desposó y ella le dio un hijo, Perses, que heredó el trono de Cefeo.

viernes, 27 de abril de 2012

Perseo.

El que dio muerte a Medusa.


Una de las figuras que aparecen con más frecuencia en los mitos y en el arte es la de Perseo, hijo de Zeus y de su amante humana Dánae. Llegó a la edad adulta en Sérifos, isla del Egeo, en el reinado de Polidectes, cuyo hermano, el pescador Dictis, salvó al héroe y a su madre. Polidectes se enamoró de Dánae, pero ella lo rechazó. Entonces, el tirano invitó a los nobles de Sérifos a una fiesta y les exigió a todos que le regalasen un caballo. En broma, Perseo dijo que le resultaría tan fácil obtener la cabeza de una de las tres Gorgonas -monstruos con cabellera de serpientes- como un caballo; Polidectes le tomó la palabra y envió al protector de Dánae a aquella misión en apariencia irrealizable.

Pero los dioses Hermes y Atenea acudieron en ayuda de Perseo. En primer lugar, el héroe fue a ver a las Grayas, tres viejas con un sólo ojo y un sólo diente que compartían entre las tres y las únicas que podían llevarle ante las Gorgonas.Perseo les robó el ojo y el diente y se negó a devolvérselo hasta que le dieran la información que necesitaba. Las tres Grayas le dijeron que se presentará ante unas ninfas que le darían una capa de invisibilidad que le haría invisible, sandalias aladas para que volara y una bolsa de cuero. Hermes le regaló una espada curva, y con todo ello Perseo voló hasta las Gorgonas. Sólo una de ellas, Medusa, era mortal, pero cuantos miraban directamente su cara se transformaban en piedra en el acto. Perseo la vio reflejada en un escudo (según otras versiones, Atenea guió su mano), la decapitó y guardó la cabeza en la bolsa. Volvió a Sérifos volando, rescató a Andrómeda en el camino y al enseñar la cabeza de Medusa, Polidectes y sus seguidores se convirtieron en piedra. El héroe, que pasó el resto de su vida rodeado de paz y prosperidad, entregó la cabeza de la Gorgona a Atenea, que la lleva sobre sus ropas para petrificar -literalmente- a sus enemigos.

jueves, 26 de abril de 2012

Las aventuras del Argo.

Cuando el Argo llegó a Lemnos, el primer puerto de la travesía, Jasón vio que no había hombres en la isla: las isleñas los habían matado a todos cuando tomaron concubinas porque, según aseguraban los hombres, sus esposas apestaban. Invitaron a los Argonautas a los que simplemente contaron que los isleños habían tenido que huir, a que se quedaran varios meses para repoblarla. La reina Hipsípila, se emparejó con Jasón y tuvo gemelos.

Los Argonautas fueron después a Cicico, cuyo rey los recibió bien, y Heracles limpió la isla de gigantes, pero su estancia acabó con un penoso incidente. Cuando el Argo levó anclas, una tempestad lo devolvió a la orilla aquella misma noche. Creyendo que los atacaban unos piratas, los isleños abordaron el navío y los Argonautas los asesinaron, ignorantes de la identidad de los atacantes. Al descubrirse la verdad, Jasón ordenó que se celebrasen juegos funerarios en honor de los anfitriones.

En el país de los Bébrices, siguiente punto en la ruta del Argo, reinaba Amico, hijo de Poseidón, que desafiaba a los forasteros a un combate de boxeo mortal. El hombre más fuerte sobre la tierra, Heracles, se había quedado atrás, camino de Cicico, pero Amigo encontró digno rival en Polideuces, que aceptó el reto y le dio muerte.

Los Argonautas continuaron y cerca del Mar Negro se encontraron con Fineo, un anciano ciego continuamente atormentado por las Harpías, monstruos con cara de vieja y cuerpo y garras de ave que le arrebataban la comida o defecaban sobre ella. Zetes y Calais las espantaron y, agradecido, Fineo le dio a Jasón valiosas indicaciones para el viaje.

En este punto, el camino quedaba interrumpido por las Simplégades, dos enormes rocas móviles cercanas al Mar Negro que chocaban entre sí como címbalos y no permitía el paso de los navíos. Fineo había aconsejado a los Argonautas que enviaran una paloma por delante del barco, pues si el ave lograba atravesar el angosto paraje, ellos también lo harían. Como la paloma lo franqueó y sólo perdió las plumas de la cola, el Argo siguió navegando, con la ayuda de Atenea y Hera, pero perdió al timonel, Tifis, y después las rocas quedaron inmóviles para siempre.

El Argo subió por el río Fasis y arribó al fin a Cólquide, la tierra del Vellocino de Oro. El rey Eetes dijo que lo entregaría si Jasón realizaba una serie de tareas: uncir a sus bueyes, que tenían pezuñas de bronce y escupían fuego, arar con ellos unos campos plantar dientes de dragón y matar a los gigantes que nacerían de ellos. Los dioses hicieron que Medea, la hechicera hija de Eetes, se enamorara de Jasón, y ella le dio unas pociones mágicas con las que el héroe llevó a cabo las tareas impuestas. Se apoderó del Vellocino después de que Medea hubiera hechizado al dragón que lo protegía, y cuando los Argonautas escapaban de Cólquide, Medea retrasó a Eetes y sus hombres, que los perseguían, asesinando a su propio hermano, Apsirto. Después lo desmembró y arrojó los restos por la borda del Argo.

Existen múltiples versiones sobre la larga travesía de regreso del Argo a Yolco. Entre las muchas aventuras destaca el episodio en el que Medea hechiza y destruye a un gigante de bronce llamado Talos, que solo tenía un punto débil, el talón, del que partía la única vena de su cuerpo. También se cuenta que el navío recorrió el Danubio y que encalló en los bancos de arena de Sirtes, en Libia. Los tripulantes tuvieron que cargar el Argo sobre sus espaldas durante doce días. Jasón y Medea fueron a ver a Circe, la bruja de La Odisea y tía de Medea, que los purificó ritualmente por el asesinato de Apsirto, y también se toparon con otros monstruos de La Odisea antes de llegar a Yolco.

miércoles, 25 de abril de 2012

Los Argonautas.

No existe una lista definitiva de los miembros de la tripulación de Jasón, porque las familias griegas más destacadas aseguraban tener un Argonauta entre sus antepasados. Sin embargo, apenas cabe duda sobre el número, cincuenta , o sobre las figuras más famosas, entre las que se cuentan las siguientes:


Argo, carpintero del Argo.
Atalanta, cazadora, la única Argonauta.
Castor y Polideuces, los Dioscuros.
Heracles, que se quedó en tierra buscando a su amante Hilas.
Idmon y Mopso, legendarios videntes.
Linceo, de vista tan aguda que veía debajo de la tierra.
Meleagro, hermano de Deyanira, esposa de Heracles.
Nauplio, padre de Palamedes, destacado embustero que aparece en La Ilíada.
Oileo, padre de Ayax, héroe de La Ilíada.
Orfeo, gran músico, que tocaba la lira para los Argonautas.
Peleo, padre de Aquiles, héroe protagonista de La Ilíada y esposo de Tetis, ninfa marina.
Periclimeno, hijo de Poseidón. Poseía el don, otorgado por su padre, de adoptar cualquier forma en la batalla.
Telamon, padre del otro Ayax, "el Grande" uno de los héroes más famosos de La Ilíada.
Tifis, timonel del Argo.
Zetes y Calais, hijos alados de Bóreas, viento del norte. Lucharon contra las Harpías que atormentaban a Fineo.

Esto es sólo una pequeña muestra de las figuras famosas que se unieron a Jasón en su búsqueda del Vellocino de Oro.

martes, 24 de abril de 2012

Los Argonautas.

Jasón y la búsqueda del Vellocino de Oro.

Jasón llevó a cabo sus mayores proezas en el transcurso del viaje a la Cólquide para obtener el Vellocino de Oro a petición de su tío el usurpador, Pelias. El Vellocino procedía de un mágico carnero volador que había enviado Hermes para ayudar a Frixo y Hele, hijos de otro tío de Jasón, el rey de Beocia, Atamante, cuando su madrastra, Ino, puso sus vidas en peligro. Escaparon a lomos del carnero, pero Hele se cayó y se ahogó en lo que a partir de entonces se llamaría Helesponto ("mar de Hele"), Frixo logró llegar a Cólquide, en el extremo más oriental del Mar Negro, donde sacrificó el carnero a Zeus y dio su piel al rey local, Eetes, que le había ofrecido hospitalidad. Desde aquel momento Eetes guardó al Vellocino bajo la vigilante mirada de un dragón insomne.

Para el viaje, Jasón ordenó que se construyera un barco, el Argo, que, según ciertas versiones fue el primer barco jamás construido. Se encargó la fabricación al carpintero Argo, que contó con la ayuda de Atenea o Hera, y le puso una rama del roble profético de Zeus en Dodona. Dotaron al navío de cincuenta remos, uno para cada miembro de la tripulación, los Argonautas, entre los que se contaban muchos de los héroes más célebres de la mitología griega, como Heracles. Una vez acabados los preparativos, Jasón y sus compañeros levaron anclas rumbo a la tierra del Vellocino de Oro.

domingo, 22 de abril de 2012

Medea, la reina hechicera.

Tras el viaje con los Argonautas, Jasón regresó a Yolco con la hechicera Medea, personaje central del trágico epílogo de sus aventuras. el episodio corintio de la vida de Medea constituye la base de la tragedia del mimo nombre, de Eurípides. 


Al llegar a Yolco, Jasón y Medea planearon la venganza por la muerte de Esón, el rey justo, padre de Jasón, al que había ejecutado Pelias. Medea convenció a las hijas de éste de que le convertiría en un hombre joven mediante un encantamiento, pero que para prepararlo para el rejuvenecimiento primero debían cortarlo y cocinarlo. Las hijas de Pelias accedieron al plan, mataron a su padre y cocinaron su cuerpo en trozos, y entonces Medea les mostró el engaño.

A pesar de la muerte del usurpador, Jasón no pudo ocupar el trono de su padre, porque la forma en había muerto Pelias causó tal escándalo que Medea y él se vieron obligados a huir de Yolco. Fueron al Peloponeso y se establecieron en Corinto, donde tuvieron varios hijos.

Muchos años después, el rey de Corinto, Creonte, ofreció a Jasón el matrimonio con su hija por razones políticas, Jasón le propuso a Medea que se divorciasen y que emprendiera el exilio voluntariamente, pero Medea se enfureció ante semejante traición, envió unas túnicas envenenadas a Creonte y a su hija, futura esposa de Jasón, y ambos murieron entre terribles dolores.

Después, según Eurípides, les cortó el cuello a sus propios hijos para hacerle daño a su padre y escapó a Atenas triunfante, a bordo del carro de Helios, el sol, tirado por dragones, y en este momento termina la tragedia de Eurípides, mientras Jasón se queda tristemente en Corinto.

En Atenas, Medea se casó con el rey Egeo, padre del héroe Teseo, y tuvo un hijo, Medo. Medea quería que sucediera a su padre en el trono, y cuando Teseo, legítimo heredero de Egeo, llegó a la ciudad de vuelta de Trecén, Medea adivinó enseguida quien era e intentó deshacerse de él antes de que mostrase las señales de reconocimiento con las que debía revelar su identidad a su padre.

Medea convenció al rey de que el recién llegado, cuyas proezas camino a Atenas ya le habían granjeado la fama, quería deponerle y planearon juntos asesinar a Teseo en un banquete que le ofrecería para celebrar que había capturado el toro salvaje de Maratón.

Medea puso veneno en el vino de Teseo, pero cuando el héroe estaba a punto de tomarlo Egeo lo reconoció y derribó la copa. Al comprender la motivación de su esposa, la desterró para siempre de su reino y también a sus hijos.

Según ciertas versiones, después de morir, la hechicera fue a las Islas de los Bienaventurados, donde se casó con Aquiles, el gran héroe griego muerto en la Guerra de Troya.